viernes, 22 de mayo de 2009

Reunión de mujeres

REUNIÓN DE MUJERES ANDALUZAS A FINALES DEL SIGLO XIX

jueves, 21 de mayo de 2009

La vida en las ciudades


Las ciudades aumentaron su población y crecieron mucho durante el siglo XIX.
  • Se hicieron reformas urbanísticas, como el derribo de casas viejas y la apertura de nuevas avenidas. Se construyeron nuevos barrios, llamados periféricos.
  • Las calles se empedraron y se instaló el alumbrado público, con farolas de gas.
  • Aparecieron los transportes públicos. Los primeros fueron tranvías tirados por caballos. A finales de siglo aparecieron los primeros automóviles.
  • Aparecieron los periódicos, que se leían y comentaban en las tertulias de los cafés. El teatro, el circo y los bailes eran las mayores diversiones.

Economía y sociedad


A principios del siglo XIX gobernaba en Francia Napoleón Bonaparte, que intentó dominar toda Europa y formar un gran imperio.

Los franceses trataron también de dominar España, pero el pueblo de Madrid, el 2 de mayo de 1808, se levantó contra esta invasión. Muchos ciudadanos fueron fusilados como castigo, y el levantamiento se extendió por todo el país. Comenzó así la guerra de la Independencia, que duró seis años.

Inglaterra, país enemigo de Napoleón, envió tropas para luchar contra el ejército francés, y los españoles organizaron una guerra de guerrillas. Este tipo de guerra consistía en hacer ataques rápidos pero frecuentes. La guerra terminó con la victoria española.

Por otra parte, desde principios de siglo hubo sublevaciones contra la corona española en las colonias americanas, que lucharon por su independencia. Poco a poco las colonias se fueron transformando en países independientes y España perdió sus posesiones en otros continentes. Este proceso se llama descolonización.

La revolución industrial fue más débil y tardía en España que en otros países europeos. La industria y los transportes se desarrollaron lentamente, y la agricultura siguió siendo la actividad más importante.

Las zonas más industrializadas eran Cataluña y el País Vasco. En la industria textil catalana se utilizaban modernos telares automáticos. Durante el siglo XIX la economía andaluza se basaba en la agricultura y el comercio. La industria andaluza era casi inexistente.

Los transportes se renovaron muy lentamente, y esto dificultó el desarrollo de la industria y del comercio.

La sociedad de esta época estaba organizada en clases sociales:

  • La clase alta estaba formada por los nobles, los grandes, empresarios, los banqueros. los grandes propietarios de tierras....
  • La clase media estaba compuesta por agricultores, comerciantes, médicos, abogados, maestros...
  • La clase baja la formaban los jornaleros agrícolas. Los obreros de las fábricas, los sirvientes domésticos y muchas personas con oficios que hoy han desaparecido, como aguadores, que eran vendedores ambulantes de agua, y los faroleros, que encendían y apagaban las farolas.
  • La España Liberal - S.XIX

    miércoles, 20 de mayo de 2009

    El fracaso de la industrialización andaluza


    1. La industria textil
      En Sevilla, la sociedad formada por Calzada, Munilla y De Stop tenía instalada en 1849 una fábrica al vapor, con 3.720 husos de hilar y 2.648 de torcer, así como 17 telares mecánicos. En Cádiz, se sabe de una importante "Fábrica Gaditana de Hilados y Tejidos de Algodón al Vapor" que funcionó de 1847 a 1869. En Málaga, Heredia y Larios unieron sus esfuerzos para crear, en 1846, la razon "Industria Malagueña, S.A.", que ha permanecido hasta los años 1960. En 1886, las dificultades de los años ochenta, que en Cataluña traen la desacelarión industrial, originan en Málaga la decadencia pura y simple.
    2. La siderometalurgia
      En 1826, Manuel Agustín Heredia, formó una sociedad para explotar los criaderos de hierro magnético de Ojén, cerca de Marbella, la factoria a orillas del Río Verde, se proponia la obtención de flejes y planchas para pipería. Como la magnetita de Ojén presentaba muchas dificultades, se adopto el método ingles, obtencion del lingote al carbón vegetal en Río Verde, afinado y laminado a la hulla en la playa de Málaga (fábrica "La Constancia"). Los altos hornos, hornos puddler y hornos de reverbero de "La Concepción" y "La Constancia" han sido los primeros, con fines civiles, instalados en España. Debido a la primera guerra carlista, hubo paralización de la forjas septentrionales, la demanda se desvio hacia las fabricas del Sur, incluida la fabrica de "El Pedroso", estas fabricas aportaron en 1844 el 72 por 100 de toda la fundición española, la causa de que se cerraran estas y otras fundiciones andaluzas, fue el fuerte proteccionismo al carbón asturiano.
    3. El sector agroalimentario
      La industria agroalimentaria de la región estaba muy por encima de los niveles medios de la nación. A finales del siglo XIX, perdidas las oportunidades de la siderurgia, del textil y con la minería casi agotada y en manos extranjeras, Andalucía parece volver la vista a las actividades agrarias. Estas son principalmente cuatro, los vinos de Jerez, la uva de Almería, el acite de Córdoba y Jaén y el azúcar de Málaga y Granada.
      1. El "sherry"
        Entre 1823 y 1873 se multiplicaron por cuatro las exportaciones de sherry. Al final de este periodo se destinaban al cultivo del viñedo unas 7.800 hectáreas, que empleaban entre 8.000 y 10.000 personas, un 20 por 100 de la población de la comarca. la dependencia del sherry de mercados extranjeros, por razones a veces tan fútiles como las reiteradas campañas de prensa desatadas en Gran Bretaña sobre los efectos perjudiciales de su consumo, provocaba con demasiada frecuencia hundimientos de los precios, como los ocurridos en 1863 y 1890, hacian imposible pensar en una base exportadora suficientemente sólida. Su producción se hallaba organizada sobre la base de tres grandes grupos económicos: los cosecheros, los almacenistas y los exportadores.
      2. El azúcar
        En 1845 se inicia una nueva etapa de florecimiento del cultivo de caña de azúcar en las costas de Málaga y Granada. Sólo en Granada llegó a haber seis fábricas con una capacidad de molturar 1.280.000 arrobas diarias de caña. En 1900 la totalidad de la Vega de Granada estaba dedicada al cultivo de la remolacha, con una producción anual de 20.000 toneladas de azúcar. Despues de 1904, la Vega de Granada, la comarca más rica de toda la provincia, fue disminuyendo de importancia progresivamente, de un 95 por 100 en 1885, al 93 por 100 en 1890 y al 60 por 100 1895.

    lunes, 11 de mayo de 2009

    Josefa Segovia Morón [1891-1957]


    Una voluntad decidida hacia el estudio llevó a esta joven jiennense a trasladarse a Granada para cursar en la Escuela Normal de Maestras -Centro del que entonces carecía su ciudad- la carrera de Magisterio; y, una vez finalizada con premio extraordinario, a ingresar en la Escuela de Estudios Superiores del Magisterio en Madrid.

    En aquellos años eran todavía pocas las mujeres que se decidían a hacer una carrera superior y, menos aún, si ello suponía tener que desplazarse fuera de la propia ciudad. Sin embargo, la inquietud intelectual que sentían algunas, el deseo de ampliar sus posibilidades de acción y la voluntad de disponer de una mayor autonomía personal y económica, fue empujando a pequeños grupos a realizar ese nivel de estudios académicos. Entre ellas está Josefa Segovia.

    A punto de obtener el Título y mientras esperaba a que le adjudicasen una plaza de Profesora de Escuela Normal o de Inspectora de Primera Enseñanza a las que sus estudios le daban derecho, aceptó dirigir la Academia Santa Teresa para Normalistas que se estaba iniciando en Jaén, una vez inaugurada la Escuela Normal de Maestras en esa ciudad. Una actividad que tuvo que interrumpir en el año 1916 al recibir el nombramiento de Inspectora, convirtiéndose a partir de ese momento en la primera mujer que desempeñaba ese puesto oficial en la provincia de Jaén.

    La preparación pedagógica y el talante renovador de la formación recibida tanto en su periodo de estudios en Madrid, como en el ambiente familiar, quedaron bien reflejados en la atención que dedicó en las visitas de inspección, a la calidad de la enseñanza que se ofrecía en las escuelas públicas, a la orientación de las maestras en el trabajo que realizaban y a apoyar la mejora de las condiciones en las que éstas desarrollaban su tarea.

    Rosa Butler y Mendieta [1821]

    Escritora y poeta nacida en Jaén en junio de 1821. Hija de un capitán del ejército de nombre Tomás y de María de los Dolores. María del Carmen Simón Palmer en su Manual bio-bibliográfico dedicado a las escritoras españolas del XIX, nos informa que fue educada por una hermana de su padre, Rosa Butler, y por su marido Antonio Izquierdo, con quienes vivió en Cádiz hasta 1841 en que se trasladaron a Puerto Real. Retazos de su vida nos llegan por diversas fuentes. Ossorio y Bernard afirma que su carrera como escritora se vio truncada a causa de «desgracias y pesadumbres».

    Colaboró con sus trabajos en las publicaciones sevillanas El Regalo de Andalucía, La España Literaria, El Álbum de las bellas y en la publicación feminista dirigida por la fourierista Margarita Pérez de Celis El Pensil Gaditano. En el Pensil colaboraron mujeres como María Josefa Zapata, Rosa Marina, Aurora Naldas y Adela de la Pesia. La vida de esta publicación feminista/fourierista pasó por muchas vicisitudes y cambios de título. En su etapa final como El Pensil de Iberia, Butler desaparece de la lista de colaboradoras tras el secuestro del número 7 de la publicación por orden gubernamental, según datos proporcionados por Concha Fagoaga.

    Anteriormente Butler había colaborado con La Mujer, publicación editada por un grupo de feministas moderadas nucleada en torno a María Verdejo y Durán y en la que colaboraron también Josefa Moreno y Nartos, Ängela Grassi, Amalia Fenollosa, Vicenta Villaluenga, Robustiana Armiño de Cuesta, Venancia López Villabrile, Angela Morejón y María Francisca Díaz. Vemos pues que Rosa Butler tuvo una relación fluida con las distintas tendencias del movimiento feminista que se empezaba a gestar en la segunda mitad del siglo XIX.

    Entre las obras de Butler destacamos el libro titulado La noche y la Religión (1849), dedicado a Tomás García Luna, fechado en Alcalá de Guadaira (20 de junio) y La creación del mundo, un ensayo épico, editado en Madrid, en 1883.